¿Cuál es el verdadero propósito de la fe? ¿Será el de materializar nuestros sueños y deseos? Pienso que esto es solo una consecuencia porque existe un objetivo mayor descrito por el apóstol Pablo de la siguiente manera:

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. (Hebreos 11:6)

 Realmente es necesario tener fe para creer en algo que no se puede percibir con los 5 sentidos, para creer que existe alguien que es inmensamente poderoso, para creer que El creó el universo y todo lo que en el existe, para creer que El creó la vida la cual no es aún totalmente comprendida por el mismo ser humano; realmente se necesita la fe para creer en lo increíble, en lo imposible, en lo aparentemente inalcanzable. Solo por fe se llega a Dios quien se agrada de aquellos que le buscan y, cuando Dios se agrada de nosotros, nos premia porque le satisface y le complace. Quiero hacer una pregunta a todos aquellos lectores que tienen hijos: ¿Qué haría usted si sus hijos le complacen en todo lo que usted les requiere, sin son obedientes, si son ejemplares, si son responsables, si ellos creen ciegamente en usted, si ellos confían plenamente en su protección y en su orientación, si ellos ven en usted un hombre sabio y dispuesto? Seguramente usted estaría orgulloso de ellos y les facilitaría cualquier deseo. De la misma manera, si nosotros agradamos a Dios, El también nos honrará, se enorgullecerá, estará a nuestro lado siempre, nos consentirá. Qué grande es esto, ¿necesitaría usted acaso de algo más?