“Porque a causa de la mujer ramera el hombre es reducido a un bocado de pan.” Proverbios 6:26

Según el diccionario de la Real Academia Española, una ramera es una “Mujer cuyo oficio es la relación carnal con hombres”. En otras palabras, una ramera es aquella mujer que usa su cuerpo para tener relaciones sexuales con los hombres con el objetivo de obtener una remuneración económica; ese es su trabajo y su manera de ganarse la vida.

Sin embargo, hoy en día, hay mujeres que se prestan a esto por placer solamente. A final de cuentas, el resultado es muy similar ya que la relación sexual que se produce solo tiene como finalidad la satisfacción de una necesidad material y/o emocional, más no espiritual. Pero lo peor de todo es la condición del hombre que se llega a una mujer así, es tan baja que se compara a un “bocado de pan”, lo cual representa prácticamente nada. Es muy sencillo ingerir un bocado de pan, tan solo basta seleccionarlo y comerlo.

El bocado de pan es prácticamente una pieza inerte, sin vida, sin espíritu, el cual se selecciona y se ingiere y, al final de cuentas, se desecha por medio del proceso digestivo. Por lo tanto, el hombre es reducido a un residuo, a un sobrante, en basura, en un desperdicio, en despojo, en escoria. Por supuesto que la mujer ramera también está equivocada, no está libre de falta ya que representa la tentación; pero el hombre tiene el deber de resistirla y de vencerla. Así que ya lo sabe, y esto va dirigido a todos los hombres. ¿Está usted dispuesto a convertirse en un bocado de pan?