“Mas buscad primeramente el reino de Dios”. Fragmento de Mateo 6:33

Interesante fragmento de las palabras de Jesús. Invertimos la mayor parte del tiempo buscando aquello que nos complace en el mundo material: comida, ropa, bebida, teléfonos móviles, autos, viajes, aire acondicionado y calefacción, por mencionar solo algunos. No obstante, nos olvidamos de aquello que realmente cubre todas las expectativas, aquello que nos proveerá de nuestras necesidades materiales como resultado de haberlo buscado y encontrado. Claro, estoy hablando del Reino de Dios. Pero, ¿qué significa esto?

El Reino de Dios es Dios mismo. El Reino de Dios se forma por todos aquellos conceptos y valores que regulan el mundo espiritual donde Dios habita: amar sin límite, perdonar sin cuestionar, creer sin duda alguna que somos seres con la capacidad de manifestar milagros, por mencionar unos pocos. ¿Qué pasó cuando faltaba vino en las bodas de Caná? ¿Qué pasó cuando no había suficiente comida para alimentar a 5,000 hombres? ¿Qué pasó cuando le piden a Jesús pagar los impuestos? Jesús sencillamente manifestó esa necesidad material por medio de su realidad espiritual. En otras palabras, El no tuvo que buscar el Reino de Dios porque este ya habitaba en El, tan solo se cumplió su deseo de proveer lo que faltaba en ese momento.

Amigos míos, ese mismo potencial lo tenemos nosotros, con esa identidad fuimos creados. Busquemos de manera apasionada el Reino de Dios que hemos extraviado y, como consecuencia, nuestras necesidades materiales serán satisfechas.