“Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo” Proverbios 1:5

¿Quién es el sabio? De acuerdo con la Biblia, la sabiduría empieza por medio del temor de Dios y esto implica la convicción de mantenerse alejado del pecado o, dicho de otra manera, de todo aquello no aprobado por Dios.

Dios aprueba el amor y reprueba el odio, aprueba la bondad y reprueba la maldad, aprueba la paz y reprueba la violencia, aprueba la paciencia y reprueba el nerviosismo, aprueba la templanza y reprueba el desenfreno, aprueba la fe y reprueba la duda, aprueba la humildad y reprueba la soberbia y la arrogancia, aprueba la mansedumbre y reprueba la rebeldía, aprueba la prudencia y reprueba la insensatez.

El hombre sabio está listo para recibir información constructiva, el hombre sabio siempre está dispuesto a avanzar por el camino que lo edifica y no acepta nada que sea destructivo para su vida.

¿Quién es el entendido? Es el prudente, con capacidad de prestar atención y comprender. Es también quien discierne, investiga y pondera de manera imparcial con el objetivo de encontrar respuestas verdaderas para finalmente tomar lo bueno y rechazar lo inconveniente.

En síntesis, el propósito número 5 incrementa la sabiduría al que es sabio de manera natural y, provee de buen consejo a los que están dispuestos a escuchar, evaluar, discernir y aceptar amonestación.