¿A quién se refiere Juan en su Evangelio cuando menciona la palabra Verbo? El capítulo 1 versículo 1 se lee así:

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” Juan 1:1

Si dividimos este fragmento en 3 partes podemos obtener las siguientes conclusiones.

  1. En el principio era el Verbo. Es claro que en esta frase se proyecta el concepto de eternidad. Un equivalente a esta expresión podría ser: “El Verbo ha sido desde siempre” o “El Verbo mismo es el principio u origen”. Logos es el término en el idioma griego usado para referirse al Verbo cuyo significado es “palabra” y se refiere a algo que se habla.
  2. Y el Verbo era con Dios. La preposición “con” implica “juntamente y en compañía” y la palabra Dios sugiere una única Deidad con existencia propia, inmutable, eterno, universal, omnipotente, omnisciente, omnipresente, y otras características de esta talla. Todo esto denota entonces que el Verbo siempre ha sido parte de la Deidad trina y única.
  3. Y el Verbo era Dios. Esta afirmación no deja lugar a dudas de que Juan asegura que el Verbo, además de ser parte de la Deidad, es a la vez dicha Deidad.
  4. En conclusión, podemos parafrasear este primer versículo de la siguiente manera: “El Verbo ha existido desde siempre. El Verbo es en sí el origen. El Verbo siempre ha sido parte de la Deidad única y absoluta y es, al mismo tiempo, la Deidad única y absoluta.”

El versículo 2 dice así: Este era en el principio con Dios.” Juan 1:2

El escritor de este Evangelio redunda en un hecho mencionado anteriormente en el versículo 1. Confirma, por lo tanto, que el Verbo ha sido siempre parte de la Deidad única y absoluta.

Ahora analicemos el versículo 3:

“Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Juan 1:3

Esta parte menciona 2 veces un mismo suceso de manera distinta. Dicho suceso se refiere a la creación universal. En primer lugar, dice: “Todas las cosas por él fueron hechas” donde no hay lugar a dudas que la acción creadora de todo lo que existe fue llevado a cabo por el Verbo. En segundo lugar, se expresa: y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho lo cual comunica exactamente lo mismo, pero de manera contraria. O sea, nada existiría sin la acción creadora del Verbo.
Note usted que ambas partes están unidad por “y” denotando que las dos son verdaderas dando por hecho que todas las cosas son obra del poder creativo del Verbo y solo Él lo pudo llevar a cabo.
En esta parte vale la pena hacer notar que, la palabra Logos en el contexto que estamos analizando es, gramaticalmente hablando, un sustantivo y, el verbo asociado a dicho sustantivo es el término Lego cuyo significado es ensamblar, unir o construir. ¿Conoce usted un juego llamado Lego que consiste en piezas que, al unirlas creativamente, se construyen diversas cosas? Pues el concepto es el mismo. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que el Verbo creó cada elemento de la nada para después ensamblarlos todos y dar forma al Universo.

Continuamos ahora con el versículo 4:

“En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.” Juan 1:4

El diccionario bíblico Vine define la vida como una norma, como la vida que el mismo Dios posee. Por lo tanto, se refiere a una forma de ser, con una perspectiva distinta a lo común y corriente. Una vida plena que conduce al hombre a ser un individuo completo. Una vida que es la verdadera forma de caminar durante el tiempo de nuestra existencia en este mundo. Una vida que se enfoca en el ser y no en el tener, o poder, o desear. Porque, por ejemplo, no es lo mismo “el tener mucho dinero” que “ser millonario”. Ser millonario es una actitud que forma parte del individuo, es una manera de comportarse, es parte de la personalidad. Dios mismo es infinitamente millonario porque es el dueño de todo lo que existe. No obstante, es humilde y desea compartir sabiamente su riqueza. Por otro lado, en el tener dinero hay una brecha que aleja a la persona de la sensibilidad humana y del gozo de compartir sus posesiones.
El Verbo también siempre ha sido luz la cual involucra todos los principios correctos mediante los cuales se obtiene la vida mencionada anteriormente. Con estos principios seremos capaces de distinguir los obstáculos de la vida de manera que tengamos la posibilidad de evadirlos para tropezar lo menos posible. Y, si tropezamos o caemos, será para bien y nos levantaremos y continuaremos.

Por último, nos trasladaremos hasta el versículo 9 que dice así:

“Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.” Juan 1:9

Este texto es solo para obtener una deducción final a la pregunta inicial de ¿Quién es el Verbo?

El Verbo es la persona del Hijo dentro de la Trinidad Divina. El Hijo tomaría la forma de un ser humano, vendría a este mundo creado por él y se llamaría Jesús.